Encuentros 2026
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Encuentro 501 – La conciencia no aparece en el cerebro
En este encuentro se profundiza en que la conciencia es la base permanente donde aparecen el cuerpo, el cerebro y el mundo. La plenitud no depende de estados mentales ni circunstancias. Al dejar de controlar la experiencia y permitir que la realidad se muestre directamente, surge una comprensión más simple, abierta y libre de identificación.
Encuentro 500 – La confusión nace al identificarse con la persona
En este encuentro se profundiza en que la confusión surge al identificarse con la persona, el cuerpo y los pensamientos. La autoindagación permite reconocer que la conciencia es lo permanente que sostiene toda experiencia. Al rendirse el intento de controlar o comprender mentalmente la verdad, aparece una claridad natural más allá de la identidad personal.
Encuentro 499 – No hay que llegar al ser, ya se es
En este encuentro se profundiza en que el ser no es un estado que deba alcanzarse, sino la realidad siempre presente. La sensación de carencia surge de la identificación con pensamientos y condicionamientos. Al soltar el control mental y observar sin juicio, aparece una claridad natural que no depende de técnicas ni esfuerzos.
Encuentro 498 – La plenitud no necesita ser sostenida
En este encuentro se profundiza en que la plenitud no es una experiencia que deba mantenerse, sino la naturaleza permanente del ser. La conciencia, previa a la memoria y al pensamiento, sostiene toda experiencia. Al soltar el intento de controlar estados y observar sin juicio, se revela una realidad simple que siempre está presente.
Encuentro 497 – La realidad no depende de la experiencia
En este encuentro se profundiza en la diferencia entre lo permanente y lo cambiante, señalando que la conciencia es la base de toda experiencia. La identificación surge al confundir lo transitorio con lo que se es. Al soltar la necesidad de comprender mentalmente, la realidad se revela por sí misma sin esfuerzo.
Encuentro 496 – La claridad no elimina los ciclos de la vida
En este encuentro se explora que la claridad no implica ausencia de dificultad, y que los ciclos son parte natural de la vida. La única certeza es el ser como conciencia, siempre presente. Al reconocer lo permanente más allá de la experiencia, la relación con los cambios se vuelve más libre, sin necesidad de buscar seguridad externa.
Encuentro 495 – La culpa surge al olvidar lo que se es
En este encuentro se profundiza en que la conciencia es la base permanente de toda experiencia, más allá del cuerpo y la identidad. La culpa surge al olvidar esta naturaleza inocente. A través de la indagación o la entrega a lo divino, se abre la posibilidad de reconocer lo que ya es, sin necesidad de cambiar nada.
Encuentro 494 – La comprensión no se logra, se permite
En este encuentro se profundiza en que la comprensión no se alcanza mediante el hacer, sino al soltar la identificación con el pensamiento. La plenitud no depende de la experiencia ni de los logros. Al observar en silencio y sin intervención, se revela una realidad siempre presente que no necesita ser construida ni alcanzada.
Encuentro 493 – La ilusión de control y el descanso en Ser.
En este encuentro se explora que la identificación no está en el cuerpo, sino en la resistencia a la experiencia. La necesidad de control sostiene el malestar, mientras que la paz no se construye, ya es. Al permitir pensamientos, emociones y sensaciones sin conflicto, se revela una base sin límites que no es afectada por lo que ocurre.
Encuentro 492 – La observación que libera del conflicto
En este encuentro, María Luisa guía una exploración sobre identidad, emociones y comprensión espiritual. Surgen preguntas sobre tristeza, culpa, conflicto y comunicación con otros. La invitación es observar sin juicio, no fijar identidad en el pensamiento y aceptar la experiencia tal como es, reconociendo que no todo necesita resolverse ni comprenderse plenamente.