Descripción
Hay una forma de comprender que no nace del pensamiento.
No es una comprensión que se construye,
ni algo que se alcanza acumulando ideas o experiencias.
Es una comprensión silenciosa, inmediata,
que no necesita palabras para ser.
En este encuentro exploraremos el silencio
no como ausencia de ruido,
ni como una práctica para calmar la mente,
sino como la expresión natural de lo que somos
cuando cesa la interferencia de querer entender.
Veremos cómo el impulso de comprender desde el pensamiento
puede, sin darnos cuenta,
sostener la sensación de separación.
Y cómo, en la simple disponibilidad a no interferir,
aparece una claridad que no pertenece a nadie.
Un silencio vivo.
Un silencio que no excluye nada.
Un silencio que ya está comprendiendo.




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